10 de January del 2017

Parque arqueológico de Segóbriga

Segobriga se sitúa sobre el cerro de Cabeza del Griego en el término municipal de Saelices (Cuenca) y alcanza los 857 metros de altura sobre el nivel del mar. Por el sur atraviesa el río Gigüela, afluente del Guadiana, que le sirve de foso natural. Este emplazamiento elevado, cuya superficie es de 10,5 hectáreas, constituyó en la antigüedad un importante punto estratégico de la Meseta Oriental y cruce de las vías procedentes del valle del Guadalquivir, de Mérida y Toledo, en dirección a Valencia y Cartagena. Inicialmente sería un castro celtibérico.

Tras la conquista romana, Segobriga se convirtió en una ciudad estipendiaria, nombrada por primera vez por Estrabón (Str. III.4.13) en el marco del conflicto sertoriano a principios del siglo I a. C. Poco después pasó a controlar un amplio territorio como capital de toda esta parte de la Meseta, cuando Plinio la consideró caput Celtiberiae o inicio de la Celtiberia.

Acuñó moneda de bronce desde mediados del siglo I antes de nuestra era. La imagen de los emperadores Augusto, Tiberio y Caligula aparecía en el anverso, mientras que en el reverso se hizo popular una corona de roble que rodeaba el nombre de la ciudad.

La ciudad fue el centro del control económico y de comercialización de las minas de lapis specularis o yeso traslúcido, lo que permitió su auge económico y su monumentalización a partir de época de Augusto.

Poco antes del cambio de era, dejó de ser una ciudad que pagaba tributo a Roma para convertirse en municipio o población de ciudadanos romanos. Augusto elevó a Segobriga a municipium en su viaje aHispania del 15 a. C. (fuente: Segóbriga.com Ciudad celtibérica y romana)